¿Un nuevo reto al Derecho de Autor? La inteligencia artificial como consumidora y «creadora» de obras

AutorJorge Cordova Mezarina
CargoAbogado y Magíster en Derecho de la Propiedad Intelectual y de la Competencia por la Pontificia Universidad Católica del Perú

  1. Introducción

En el ámbito del Derecho de Autor, cada vez que surge alguna innovación tecnológica vinculada al uso de obras se genera un debate sobre si las normas actualmente vigentes son suficientes para cubrir estos nuevos usos o si, por el contrario, nos encontramos ante un vacío normativo.

Sucedió hace algunos años con el Internet y, probablemente, suceda también en el futuro cuando la tecnología nos presente nuevas formas de reproducción, distribución o puesta a disposición al público de creaciones.

Sin embargo, en la actualidad nos encontramos ante una discusión bastante “sui generis”, pues a raíz de la evolución de la inteligencia artificial (en adelante IA) nos preguntamos si las creaciones generadas por programas de ordenador, sin la intervención del ser humano, podrían tener algún tipo de protección por el Derecho de Autor o si, por el contrario, dicha protección no es posible.

Ello debido a que la obra como objeto de protección por el Derecho de Autor se encuentra definida como una creación del ser humano exceptuando, por ende, a cualquier producción creada por alguna máquina.

Ahora bien, la relación de la IA con el Derecho de Autor va más allá del producto “creado” por alguna computadora, pues debemos tener en cuenta que esta tecnología comprende la creación un software y, a su vez, un proceso de datos.

Siendo ello así, la IA, para generar cualquier tipo de respuesta, se alimenta de una gran cantidad de datos, entre los cuales se pueden encontrar obras protegidas por el Derecho de Autor como son textos, fotografías, pinturas, fonogramas musicales, entre otros.

¿Es lícito entonces el uso de obras por parte de los productores o los usuarios de software de IA? ¿Cómo están enfrentando los estados esta nueva realidad?

En este escenario, el presente artículo abordará la relación de la IA tanto como consumidora de obras, así como productora de creaciones que pudieran ser objeto de protección por el Derecho de Autor, teniendo como referencia en este último punto el grado de intervención humana para que ello suceda.

  1. La inteligencia artificial como consumidora de obras.

    Lo primero que tenemos que tener en claro es que los modelos de IA son programas de ordenador o software y, por ende, sujetos en sí mismos a la protección por el Derecho de Autor.

    Es decir, los productores o titulares de software de IA se encuentran bajo la protección del Derecho de Autor.

    Estos software se basan en algoritmos que le permiten analizar y procesar datos a fin de incrementar su conocimiento para que puedan brindar una respuesta, pudiendo ser este proceso dirigido por el ser humano o no.

    En ese sentido, para que los programas de IA realicen su trabajo de forma eficiente requieren de datos suficientes para poder analizarlos. Ello quiere decir que mientras más datos procese un software de IA, más preciso será su producto.

    Estos datos pueden ser de cualquier tipo dependiendo de la finalidad del software de IA; sin embargo, aquellas destinadas a producir obras literarias, artísticas o musicales requieren nutrirse de este tipo de creaciones a fin de analizarlas y así realizar tal tarea.

    Sobre el particular, André Guadamuz, señala en su obra “La inteligencia artificial y el derecho de autor, lo siguiente:

    “Un programa...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR