Cooperación, reciprocidad y confianza: hacia la normatividad argumentativa

AutorCristián Santibáñez
Páginas39-66
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Cooperación, reciprocidad y confianza:
hacia la normatividad argumentativa
2.1. INTRODUCCIÓN
Dos notas aclaratorias ayudarán a contextualizar este capítulo. Primero,
sabemos que la argumentación ha recibido explicación detallada desde hace
mucho tiempo, incluso mucho antes de que se le bautizara como campo
teórico propio, y además desde varios subcampos, tales como el retórico, el
lógico, el dialéctico, el pragmático, el analítico, el epistémico, o el semántico,
por nombrar algunos que ya intuitivamente se le reconocen. Ciertamente, y
dependiendo de la literatura especíca y autor/a consultados, estos subcam-
pos se mezclan para efectos de construir una teoría con alto rendimiento
explicativo. Se puede ver al respecto el acercamiento epistémico-pragmá-
tico de Toulmin (1958)19, la visión retórica de Perelman (1958), el ángulo
pragmadialéctico de van Eemeren y Grootendorst (2004), el acento de la
lógica de diálogos de Barth y Krabbe (1982), el desarrollo semantista de
Naess (1953). La lista puede continuar así como se detalle el énfasis, como
por ejemplo se observa en Rigotti (2009) para el caso de una combinación
entre retórica y pragmadialéctica, en Kock (2007) para efectos de un án-
19 Nótese que solo retrospectivamente se puede tomar la visión de Toulmin como
parte del campo de la teoría de la argumentación, pues él mismo señaló (Toulmin,
2004) que su intento fue parte de una discusión en epistemología y losofía de la
ciencia de su tiempo.
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gulo híbrido entre retórica y dialéctica, en Walton (2013) cuando se trata
de neodialéctica, en Tindale (2004) para aprender sobre retórica y algo de
cognición, en Johnson (2000) si se trata de evaluar la combinación entre
dialéctica y pragmática, en Freeman (2005) a propósito de epistemología
y lógica informal, etc.
Solo con el afán de ofrecer una fecha tentativa, es hacia el 2005 donde
comienza a aparecer una literatura, dentro de la teoría de la argumenta-
ción, que trata esta facultad en términos cognitivos. Es aún seminal esta
aproximación, por lo que la bibliografía en discusión sobre cooperación,
reciprocidad, etc., proviene de otros campos disciplinarios. En segundo lugar,
intuitivamente damos por sentado que cooperamos, pues evidencia de ello
se encuentra en cada acto social, desde la espera ordenada que hacemos para
pagar las compras del supermercado, cooperando así en el entendimiento
tácito de seguir un orden en el tráco comercial, hasta la conanza ciega que
tenemos, precisamente, en que el otro hará lo mismo, incluso en aquellos
contextos diseñados para dirimir desacuerdos, como es el caso de un tribunal.
De acuerdo con una amplia convergencia de autores (Bowles & Gintis,
2008; Dugatkin, 2006; Godfrey-Smith, 2009; Skyrms, 2003; Sterelny, 2012,
por nombrar solo a algunos), Hamilton fue una piedra angular que logró
reposicionar la discusión en torno al problema del altruismo y las unidades
de selección. En particular, al insistir en la selección por parentesco (kin
selection), Hamilton trató de explicar la supervivencia de la estrategia altruista
señalando que un individuo aumenta la representación de sus propios genes
en generaciones futuras ayudando a otros en su reproducción, sobre el en-
tendido de que aquellos otros portan genes similares a los del actor altruista
(Godfrey-Smith, 2009: 115). Por su parte, la hipótesis de la selección de
grupo sostiene que si bien a los individuos egoístas les va mejor que a los
altruistas dentro de los grupos, en algunos casos el altruismo orece porque
los grupos con muchos altruistas son más productivos en promedio que los
grupos con egoístas en predominio20.
20 La discusión en torno a las unidades de selección y la hipótesis de la selección de
grupo es enorme en términos de literatura y posiciones. Tampoco un clásico como el
de Dawkins ([1976] 2006) se escapa, y de hecho su posición es una muy interesante
porque prové de otra salida, que el propio autor denomina como alternativa, al poner
el acento del debate en la selección por gen y no grupal o individual (Dawkins, 2006:

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