Resumen
I. ¿Deben existir políticas de competencia y regulaciones? II. Entes reguladores vs. agencias de competencia. 2.1 La estrategia en la acción. a) El control tarifario. b) Control de calidad. c) Control de empaquetamiento. d) Obligación de «interconexión» o de «acceso a infraestrcutura» e) Estándares de información y de contratación. 2.2. Diferencias en razones para actuar. III. RElación entre las estrategias y las razones para actuar. IV. ¿Cuál es la relación entre las políticas de competencia y la regulación? V. ¿Y cómo deben aplicarse las políticas de competencia? VI. ¿Y cómo debe aplicarse la regulación? VII. ¿Cómo resolver el conflicto entre normas de competencia y regulación económica. VIII. ¿Y por qué es importante evitar la confusión?
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Extracto
Ente regulador y agencia de competencia: ¿son la misma cosa?
La presente sección se basa en la traducción del artículo «INDECOPI: Why isn’t a regulatory body?» Publicado en inglés en The role of the State in competition and intellectual property policy in Latin America: Towards an Academic Audit of INDECOPI. Beatriz Boza, Editora. April 2000. Prom Perú. El autor desea agradecer a Alejandro F ALLA y a Carolina DE T RAZEGNIES su participación en la preparación de esta sección.
Bonan Vesperon, Bonan Nokto, Saluton, Bon Vole, Mi en kom prenas Estas expresiones difícilmente serán entendidas por el lector. Sólo una cantidad mínima de personas en el mundo, casi un número anecdótico, están en capacidad de entender esas palabras. Están en un idioma relativamente nuevo que tiene apenas poco más de un siglo. Están en Esperanto. El Esperanto es la más conocida y a la vez la más exitosa de las llamadas lenguas planificadas. Fue inventada en Varsovia por un tal L.L. ZAMENHOF entre 1877 y 1887. Su inventor pensó que la mayoría de las lenguas existentes eran complejas y difíciles de aprender, en especial como un segundo idioma. Eso las hacía inapropiadas para poder convertirse en lo que era su máxima aspiración: un lenguaje común para toda la humanidad, un lenguaje bajo el cual fuese posible que todos los miembros del planeta podamos comunicarnos sin barreras idiomáticas. Para lograr su cometido ZAMENHOF buscó crear un lenguaje neutral, es decir no basado especialmente en ninguna lengua preexistente. Debía ser muy fácil de aprender. Algunos lingüistas dicen que el Esperanto es diez veces más fácil de aprender que el inglés como segunda lengua. Era muy sencillo, regular y predecible. Debía permitir un fácil intercambio. Teóricamente el Esperanto debería ser un éxito. De hecho, como dijimos, es la más exitosa de las lenguas planificadas. Pero a pesar de ello fue un absoluto fracaso. Nadie lo habla. Es casi una anécdota. Y es que el lenguaje no se puede crear así, no se puede inventar. No es posible decretar que a partir de mañana todos vamos a hablar un lenguaje distinto. El lenguaje aparece espontáneamente, en la interacción de millones de seres humanos intercambiando comunicaciones unos con otros. Son millones de decisiones atomizadas las que terminan generando un cuerpo orgánico de códigos que permiten a un grupo humano comunicarse y entenderse. Nadie lo crea y a la vez todos lo creamos y lo enriquecemos día a día. Nadie nos lo puede imponer y si trataran no podrían. No importa qué bien se planificó su estructura lingüística, qué tan sencillo de aprender es, qué tan fácil es su utilización. Simplemente la gente no lo habla. ¿Qué tiene esto que ver con la competencia y con el rol del Estado en ella? Pues tiene...Ver el contenido completo de este documento
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